Dime a quién vendes armas y te diré quién eres Daniel Kupervaser. Periodista israeli (Desde Tel Aviv)*

Durante la década del setenta las dictaduras militares latinoamericanas --Brasil, Paraguay, Argentina y Chile-- fueron abastecidas por Israel. Pinochet fue un cómplice del perverso sistema. Ahora lo ocupan nuevas dictduras de Africa y Asia.

La decadencia en los niveles éticos y morales que caracterizan la sociedad israelí del último tiempo actúa como metástasis que se propaga incesantemente por los diferentes estratos y componentes. Este funesto deterioro ya no es exclusividad de las problemáticas tensiones internas: gobierno-oposición, judíos-árabes, religiosos-laicos, ashkenazim-sefaradim.

Hoy se puede comprobar que ya es parte inseparable del negocio de armas donde las exportaciones israelíes figuran entre los primeros puestos del ranking mundial.

Myanmar (previamente denominada Birmania) es un país asiático que durante un largo tiempo está bajo el control de una junta militar que reprime con violencia desmedida a la oposición, especialmente al grupo étnico de los rohingya, una minoría musulmana frente a una gran mayoría budista. Durante los últimos años comenzaron a trascender informes de diversas fuentes en donde se acusa a la junta militar gobernante de perseguir a la minoría rohingya por medio de acciones caracterizadas como crímenes de lesa humanidad.

Ante tal situación, el Consejo de Derechos Humanos de ONU decidió formar una comisión de expertos que investigue las acusaciones para posteriormente presentar un detallado y argumentado informe. En esta comisión participaron renombrados juristas de nivel internacional bajo la dirección de Marzuki Darusman, ex fiscal general de Indonesia, con el agregado de Radhika Coomaraswamy de Sri Lanka y Christopher Dominic Sidoti de Australia.

En el día de ayer se informó los detalles del informe final presentado. Según el Thelegraph de Inglaterra “Los expertos de ONU instan a que se investigue y enjuicie a los principales jerarcas militares de Myanmar por genocidio y acusan a Aung San Suu Kyi, líder civil del país, de no usar su “autoridad moral” para prevenir la violencia contra la minoría rohingya en el estado de Rakhine. Entre los altos mandos militares que deberían ser juzgados está el general Min Aung Hlaing, el Comandante en Jefe del Estado Mayor. El informe solicita que el caso sea remitido a la Corte Penal Internacional en La Haya. Los investigadores también concluyeron que el gobierno civil a través de sus actos y omisiones ha contribuido a que se cometan crímenes atroces contra población civil”[1].

Los crímenes citados incluyen asesinatos, aprisionamiento, desapariciones forzadas, violaciones, esclavitud sexual y otras formas de violencia sexual y esclavitud, todo ello en una orquestada campaña de limpieza étnica, torturas y destrucción.

Israel mantiene fluidas relaciones diplomáticas, comerciales y militares con Myanmar desde la década de los 50 del siglo pasado. El verdadero sentido de las implicancias de estas relaciones en los últimos años se convirtió en el centro de un debate público en donde se comenzó a poner en duda la conducta moral y ética de Israel frente a un liderazgo foráneo sospechoso de crímenes de guerra contra civiles. Mas aún, en el mes de septiembre de 2015 nada menos que el general Min Aung Hlaing, el Comandante en Jefe del Estado Mayor del ejército de Myanmar, entonces sospechoso, hoy acusado de cometer genocidio, fue recibido en visita oficial a Israel con encuentros fotografiados con el general Aizenkot, jefe del Estado Mayor del Ejercito de Israel y el mismo Ruben Rivlin, presidente de Israel.

Para que el mundo entienda muy bien el sentido que la distinguida visita le dio a su gira, fuera de las fotos oficiales israelíes, él personalmente se encargó de divulgar fotos de un encuentro con pilotos de la fuerza aérea israelí y de una lancha patrullera que Israel le vendió a Myanmar. La imagen trasmitida fue muy precisa: “Myanmar e Israel un solo corazón”.

No es necesario entrar en un análisis profundo de la funesta y degradante imagen que se proyectó de Israel. Suficiente con citar los titulares de la mayoría de los diarios de Israel. Lo dicen todo.

“Pese al boicot de occidente, Israel fortalece su vinculo militar con Myanmar”, Haaretz, 17-9-15

“Sin ningún tapujo, el jefe del ejercito de Myanmar divulgó una foto con pilotos israelíes”, Mako, 20-9-15

“En silencio, Israel esconde los negocios de armas con países muy problemáticos”, Maariv, 6-10-17

“Israel transfirió armamento moderno al ejercito de Myanmar al tiempo que ejecutaban una limpieza étnica”, Haaretz, 23-10-17

“Con armas y un abrazo de Israel, Myanmar hace desaparecer brutalmente a una minoría musulmana”, Walla, 18-3-17

“Violaciones de soldados del ejército de Myanmar a mujeres refugiadas provocan nacimientos no deseados”, Ynet, 5-7-18

“El ejercito de Myanmar lleva a cabo una limpieza étnica de musulmanes”, Ynet, 4-9-17.

“Nosotros trabajamos con asesinos. No nos interesa quien está en el poder”. Cita de un hombre de negocios israelí en “Israelíes invierten en Myanmar en negocios de seguridad”. Ynet, 10-10-17.

“Dejen de vender armas para un genocidio. Carta de 300 rabinos estadounidenses solicitando la cancelación de venta de armas a Myanmar”, Israel Hayom, 27-10-17.

Frente a la demanda ante la Suprema Corte de Justicia en el año 2017 exigiendo la supresión del abastecimiento de armas a Myanmar, el gobierno argumentó que el alto tribunal no tiene derecho a intervenir en políticas de gobierno. Mas interesante aún es el desenlace de este proceso aparentemente democrático en la única democracia de Medio Oriente. El alto tribunal israelí toma una decisión, pero se prohibió divulgar su contenido. Conclusión: el gobierno hace lo que quiere, posiblemente ser cómplice de un genocidio, y que el pueblo se conforme callándose la boca.

Seria prudente que todos aquellos que se preocupan por la imagen de Israel le dedicaran mas esfuerzos a corregir estas nefastas conductas con desviaciones morales y éticas en vez de concentrarse en repetidas y gastadas consignas que, como ya lo sabe la mayoría del mundo, en gran parte no se corresponden con la realidad.

Ojalá me equivoque

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 28-8-2018

http://daniel.kupervaser.com/