Salud y esperanza, el regalo de Cuba al África OMS/Ministerio Salud Cuba/ Prensa Latina/ Gracus

Desde Angola hasta Zimbabwe, los profesionales de la salud cubanos están tratando de que el movimiento global de salud transforme la consigna de “Salud para Todos” en una realidad. Los esfuerzos humanitarios y de capacitación, producto de las políticas sociales implementadas en la isla desde el triunfo de la Revolución en 1959, beneficia también al continente africano. (Los datos que se reproducen son del 2017. Para entonces ya habían regresados los 200 médicos que cubrieron la epidemia de cólera en Nigeria y Sierra Leona)

En África, la cooperación cubana ha estado orientada principalmente al ámbito médico y ha resultado de gran importancia, ya que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este continente necesitará un millón de profesionales de la medicina en la próxima década para satisfacer las necesidades de intervención básica.

Según lo informado por la directora general de la Comercializadora Servicios Médicos Cubanos del Ministerio de Salud Pública (Minsap), Yilian Jiménez, cerca de  más de dos mil profesionales y técnicos de Cuba trabajan en más de 30 países del continente africano.

 

De acuerdo a datos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, desde que en 1963 partió hacia Argelia la primera brigada médica cubana con misión internacionalista, 131 mil 933 profesionales de la salud han brindado su colaboración a otras naciones (Datos 2016).

El ministerio de Salud Pública de Cuba destaca en este sentido que se ha prestado servicio médico a más de 300 millones de personas y realizado dos millones de intervenciones quirúrgicas. A lo que hay que añadir la vacunación de nueve millones de niños.

Elementos de la cooperación

Un estudio sobre Cuba y África realizado por el investigador estadounidense Conner Gorry destaca que el éxito de la cooperación radica en la inclusión de elementos como promoción, prevención, educación y acceso universal a los servicios.

El rigor del programa cubano de formación de recursos humanos para la salud es que, a pesar de esa cooperación internacional, el país ha sido capaz de mantener sus indicadores de salud nacionales y la proporción de un doctor por cada 170 residentes.
El investigador señala que la cuestión consiste en lograr que países como Guinea Ecuatorial, que cuenta con treinta médicos por cada cien mil habitantes, o como Etiopía, con sólo tres, aprendan de esa experiencia y alcancen niveles sostenibles de personal para liberarse de la dependencia de la ayuda externa y puedan brindar atención a su población.

Formación médica profesional

Como parte de la cooperación médica de Cuba en África, destaca la capacitación a nivel profesional, donde la voluntad política es clave, ya que sin el apoyo financiero y estructural de los gobiernos no puede haber un sector de salud pública africano sostenible, con suficiente recurso humano.

Con los gobiernos y las autoridades de salud de muchos países del mundo, pero con un énfasis especial en África, donde los recursos son más escasos, Cuba ha ayudado a fundar escuelas de medicina para formar en las propias localidades a los profesionales que se necesitan con urgencia.

Muestra de ello es Guinea Bissau, donde la cooperación cubana se ve reflejada en la Facultad de Medicina Raúl Días Arguelles, que cuenta (2014) con un total de 35 profesores cubanos, con 352 alumnos del primero al sexto año de la carrera.

Escuela Latinoamericana de Medicina

Quizás el esfuerzo más notable que realiza Cuba para educar a profesionales de la salud del mundo en vías de desarrollo sea la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), la cual ofrece estudios durante un período de seis años a estudiantes becados de diferentes países.

Los estudiantes, a su vez, hacen un compromiso moral de trabajar después de su graduación en comunidades desprovistas de servicios de salud.En la actualidad estudian diferentes disciplinas médicas en Cuba alumnos de 44 países africanos.

Acción médica-social

Mediante el programa de la Operación Milagro se han intervenido con equipos de alta tecnología a más de 600 mil pacientes con problemas de visión de 30 países de América Latina, El Caribe y más recientemente de África.

Muestra de ello, es la reciente inauguración de un importante centro oftalmológico en Mali, región en la que Cuba también está insertada en la lucha contra el VIH-Sida.

Cuba tiene a la vez presencia en Eritrea, donde sus colaboradores llevan trabajando más de ocho años en duras condiciones, labor que le ha traído el reconocimiento del Ministerio de Salud y de la Agricultura de ese país africano.

Por su parte, en Sudáfrica, la cooperación cubana ha logrado importantes avances en salud y construcción en Polowane, capital de la provincia Limpopo, una de las más pobres en este país.

Debido a la epidemia del ébola que ha atacado en gran medida a la población africana, Cuba ha llevado a cabo un plan de acción sanitario de emergencia para brindar ayuda a los países afectados.

“Nuestra participación en la lucha contra el ébola en África no es un hecho aislado; está sustentada bajo el principio de compartir lo que tenemos”, expresó el ministro de Salud Pública de Cuba, Roberto Morales, en la sede de la OMS en Ginebra (Suiza).

Cuba continuará enviando médicos y profesionales a los países africanos que lo soliciten

Morales destacó que en coordinación con el organismo de salud internacional, la colaboración se realizó específicamente en Sierra Leona, tras el llamado realizado por la directora general y el secretario de las Naciones Unidas de colaborar con los países afectados.

La epidemia del ébola, la más grave desde la aparición del virus en 1976 ha dejado más de dos mil 200 muertos en África, afectando principalmente a Liberia, Sierra Leona y Guinea.

Perspectivas positivas

Cuba tiene muy buenas perspectivas con África. Al respecto, la directora general de la Comercializadora Servicios Médicos Cubanos del Minsap ha dicho que “Cuba continuará enviando médicos y profesionales a los países africanos que lo soliciten”.