“Antisionismo no es antisemitismo”: entrevista al filósofo Moshé Machover*. Reg Kingston, Labour Party Marxists / Rebelión (traducido del inglés)*

La corriente Labour Party Marxists (LPM) recibió muchos elogios y el apoyo de los delegados en la conferencia del Partido Laborista británico, en particular debido al excelente artículo Antisionismo no es lo mismo que antisemitismo, escrito por Moshé Machover. Desde entonces la derecha ha tomado su venganza. Por todo el país cualquier persona que haya expresado una inclinación por el LPM o haya enviado un artículo bien podría estar cerca de recibir una carta de expulsión. Uno de ellos es el propio filósofo y activista socialista Moshé Machover.

Reg Kingston, miembro de LPM le entrevista.

¿Qué opina de las acusaciones contra usted?

Por lo que puedo ver no han distorsionado lo que dije. Lo que se distorsiona es su «tóxica» definición de antisemitismo. En relación con la segunda acusación todo lo que tengo que decir es esto: no soy ni he sido miembro de las organizaciones citadas: CPGB Partido Comunista de Gran Bretaña, (N. de T.) ni de LPM (para citar la vieja fórmula macartista). Sin embargo no puedo negar o confirmar estar “asociado” con ellos, porque no sé lo que se supone que esto significa.

Por otra parte sospecho que al menos parte de la “evidencia” de que éstas son “organizaciones políticas con fines incompatibles con el Partido Laborista” es el hecho de que ustedes publicaron mis artículos y me invitaron a dar charlas…

Francamente he disfrutado de su artículo, ¡pero no pude anticipar que causaría tanto alboroto! ¿Cómo explica la vehemencia de los ataques a su contribución? ¿Por qué está pasando esto?

Es el resultado de una conjunción de dos cosas. Sigo muy de cerca la prensa israelí y las discusiones políticas más amplias en Israel en general. Hace bastante tiempo -y estoy hablando de antes de que alguien se imaginara que Corbyn sería líder del Partido Laborista ¡Y menos él mismo!)- había un sentimiento en los círculos oficiales israelíes de que estaban perdiendo la guerra de propaganda. Respondieron con la campaña Hasbará (1}.

Esto fue parte de una decisión tomada para ir a la ofensiva: en cierto sentido es el último intento de rescatar la reputación internacional de ese Estado que está perdiendo credibilidad en la arena de lo que podría llamarse la opinión internacional, pero -lo que es más importante- está perdiendo al público judío fuera de Israel, especialmente a los menores de 30 años. Hay un claro cambio de opinión generacional. Estas personas se están volviendo muy críticas de Israel y su proyecto de colonización.

Se puede ver una señal de esto en la conferencia laborista del 27 de septiembre, en el discurso del líder Corbyn de cierre del evento. Su llamamiento a Israel para que detenga la opresión de los palestinos y para poner fin al trato salvaje de estas personas ganó aplausos (2). Fue un signo de los tiempos. Es un indicador de lo que el público en general ha llegado a sentir, incluyendo un gran porcentaje de la gente judía, especialmente la juventud.

Recuerde, el oficialismo israelí lo identificó bastante tiempo antes de que el avance de Corbyn estuviera en la agenda. Ya habían decidido lanzarse al ataque a nivel internacional usando esta táctica de “bomba sucia” para calificar cualquier crítica del sionismo y su proyecto de colonización de antisemita.

En el Reino Unido encontraron tontos útiles en el ámbito de la derecha laborista. La táctica propagandista del Estado israelí de difamar toda crítica como antijudía coincidió con la necesidad de la derecha laborista de desacreditar a Corbyn y a la izquierda del partido.

¡Ahora Corbyn tiene un montón de enemigos, tanto dentro como fuera del partido! Así que esta táctica de difamación fue tomada con entusiasmo incluso por personas que en nada se preocupan de las cuestiones de Israel-Palestina, los judíos, el sionismo y todos estos temas importantes. Son totalmente cínicos en su uso de estas cuestiones. Como dice la frase de Chris Williamson, la derecha laborista “armó” la delicada y compleja cuestión del antisemitismo en aras de una estrecha y divisoria ventaja contra una izquierda del Partido Laborista que crecía y amenazaba con abrumarlos.

Es una guerra sucia.

Mike Katz del Movimiento Laborista Judío (3) lo calificó de “historiador amoral” en una conversación con uno de nuestros partidarios en la conferencia del laborismo en Brighton. Realmente no pudo explicar a qué se refería cuando se le desafió a hacerlo. No cuestionó directamente la veracidad de lo que dijiste, simplemente parecía estar insinuando que plantear la cuestión de la limitada colaboración entre organizaciones sionistas con el régimen nazi está fuera de los límites de aceptabilidad social y política. Pero, como digo, ¡eso es una suposición! ¿De qué crees que está hablando?

Bueno, no estoy muy seguro. He dejado mis opiniones sobre la historia y la moral bastante claras en el pasado. Pueden encontrarse en un libro que publiqué en 2012 y en conferencias públicas que di en Londres en 2006 (4).

Allí dejo muy claro que los juicios morales de los acontecimientos históricos son muy importantes. Pero primero necesitamos los hechos. No debemos empezar con una actitud moral cargada de valor ante los acontecimientos pasados. En primer lugar hay que establecer lo que sucedió. Los juicios morales deben venir más tarde.

Todos tienen derecho a sus propias valoraciones morales de las acciones históricas de individuos, grupos, partidos o clases sociales. Podemos estar en desacuerdo. Pero la gente no está autorizada a difundir “hechos alternativos”. El expediente de hechos al que me refiero en mi artículo está allí, está disponible para su acceso, el registro básico de los hechos sobre los que escribo es incontestable. (Como tú dices, ¡Mike Katz tampoco los contestó!) Así que acepta que estos hechos tuvieron lugar, son parte de la historia y deben explicarse. ¡Después hablaremos de moralidad!

El Movimiento Judío laborista parece acercarse a la verdad histórica y a la investigación con parámetros que establecen qué se dice, de lo que se puede hablar, independientemente de si es un hecho histórico real.

He aquí algunos hechos históricos, pues: estamos cerrando el siglo de la declaración de Balfour (5). Es interesante leer lo que la Junta de Diputados judíos británicos dijo al respecto. Durante las discusiones alrededor de la declaración sus portavoces expresaron objeciones consistentes y fundamentales con el plan general para la colonización sionista de Palestina y específicamente con la idea de que los judíos en Gran Bretaña eran una raza o nacionalidad separada.

Insistieron en que el judaísmo es una religión. Tome a Lucien Wolf (6) una figura principal en el BDBJ. En una famosa carta a Lord Rothschild, mientras las negociaciones que dieron lugar a la Declaración de Balfour se llevaban a cabo, se opuso totalmente a la idea sionista porque consideraba que era un “autodelirio para cualquier judío creer que él mismo era inglés por nacionalidad y judío por fe”. Así respondió Wolf:

“He pasado la mayor parte de mi vida combatiendo estas mismas doctrinas cuando me las presentan en forma de antisemitismo y sólo puedo considerarlas más peligrosas cuando llegan a mí bajo el disfraz del sionismo. Constituyen una capitulación ante nuestros enemigos que no tiene ninguna justificación en la historia, la etnicidad o los hechos de la vida cotidiana…

De hecho los sionistas de aquella época -que, hay que recordar, eran una minoría entre los judíos británicos y minorías en todos los países de Europa occidental- habrían considerado abominable la postura de Wolf.

Más tarde, tenemos a los hermanos Montefiore, Alexander y Claude, que fueron respectivamente los presidentes de la Junta de Diputados de los judíos británicos y de la Asociación Anglo-Judía. Ambos escribieron una carta a The Times, publicada el 24 de mayo de 1917. En ella, expresan un sentimiento similar:

“El establecimiento de una nacionalidad judía en Palestina basada en la teoría de la carencia de un hogar judío tendría el efecto en todo el mundo de considerar a los judíos extraños en sus tierras nativas, socavando su posición tan duramente ganada como ciudadanos y nacionales de esas tierras”.

Entonces, lo que dicen es que nuestra nacionalidad es británica, somos judíos por la religión. De hecho, continúan rechazando la idea de “una nacionalidad judía secular reclutada sobre algún principio racial o peculiaridad étnica”.

¿Y no es esta la característica específica que usted señala cuando hace referencia a la “comunidad” limitada a un aspecto sionista y los nazis? ¿La noción de los judíos como raza, la idea de que no podían vivir entre los gentiles sin constante conflicto y fricción, que la asimilación era una ilusión y por lo tanto era necesario que los judíos se separaran de los gentiles y viceversa?

Sí, pero recordemos algo acerca de esa cita de Heydrich (7) de mi artículo original, la que causó tantos problemas a los LPMers de los activistas de JLM fuera de la Conferencia del Laborismo (8). En esto Heydrich está respondiendo a un recíproco sondeo por parte de sionistas alemanes. Permítame poner esto en su contexto histórico.

Este contexto fue la publicación de las notorias y abominables leyes de Núremberg contra los judíos alemanes, probablemente las leyes más racistas que se han promulgado (9). Se publicaron en septiembre de 1935. Por supuesto la mayoría de los judíos alemanes sentían lo mismo que Lucien Wolf y los Montefiores en Gran Bretaña: se consideraban alemanes por nacionalidad y judíos por religión o antecedentes religiosos.

Pero una minoría de la comunidad -los sionistas- ¡Dio la bienvenida a las leyes de Nuremberg! Aquí está una cita del órgano oficial del movimiento sionista en Alemania -está disponible en Yad Vashem, el museo conmemorativo del Holocausto israelí en Jerusalén-. El nombre de esta revista era Jüdische Rundschau. Específicamente fue un editorial firmado por el editor, un tal Brendt, que acoge con agrado el hecho de que Alemania reconoció a los judíos no como parte del pueblo alemán, sino como una nacionalidad/raza separada. (En Alemania y en muchos otros lugares de la época, las palabras «nación» y «raza» se solían tratar como sinónimos). Brendt refiere a la resolución aprobada por el 19º Congreso Sionista Mundial (1935), celebrado en Lucerna, Suiza. Dice que esta resolución ponía fin a cualquier concepto de que el judaísmo fuera simplemente una religión. Y ahora, dice, hablando de las leyes de Núremberg:

“Alemania se ha limitado a extraer las consecuencias prácticas de esto y satisface la demanda del Congreso Sionista Internacional cuando declara que los judíos que ahora viven en Alemania son una minoría nacional”.

De acuerdo con este líder sionista, al promulgar las leyes de Núremberg, el Reich alemán está aceptando implícitamente la posición del Congreso Sionista internacional.

Por supuesto, miramos hacia atrás en esta historia con una visión retrospectiva. Conocemos el final de la historia donde los judíos de Europa terminaron enfrentándose al exterminio físico. Y por supuesto no se puede estar seguro de que Heydrich mismo fuera culpable de ocultación cuando respondió positivamente a esta proposición. Puede que estuviera mintiendo o, como sostienen algunos historiadores, que en ese momento de la historia la «solución final» no era todavía la política fijada por el Estado nazi.

En cierto modo esta cuestión de la intención es un asunto secundario. Heydrich, escribiendo en el diario de las SS Das Schwarze Korps, respondió en cuestión de días al editorial de ese órgano sionista oficial y declaró explícitamente que “el Gobierno [es decir, los nazis en el poder] se encontraban de total acuerdo con el gran movimiento espiritual dentro de la propia judería, el llamado sionismo, con su reconocimiento de la solidaridad de los judíos en todo el mundo y el rechazo de todas las ideas asimilacionistas”.

Era muy importante para el Estado nazi insistir en que los judíos no eran simplemente una religión porque no era la política -en general- de su Estado perseguir y discriminar de manera tan extrema a las minorías religiosas. Así, insistieron en que los judíos eran una raza/nación separada. A este respecto su punto de vista coincidió claramente con el del movimiento sionista que, recordemos, era un concepto minoritario entre los judíos alemanes. En ese sentido Heydrich estaba poniendo a los sionistas contra la mayoría de los judíos alemanes. Estaba usando el sionismo como un punto polémico contra el punto de vista mayoritario de los judíos alemanes que contemplaban la asimilación y los derechos civiles plenos en Alemania, su país de nacimiento.

¿Cuál es su estimación de la Conferencia del Partido Laborista y qué nos dice la controversia en torno a esta sensible pregunta sobre el actual equilibrio de fuerzas entre la izquierda y la derecha?

Hay contradicciones. Por un lado Corbyn gana aplausos entusiastas cuando pide el fin de la opresión de los palestinos. Por otro lado tenemos una guerrilla en curso en los niveles inferiores del partido -a nivel de los votos del consejo, por ejemplo- donde se adoptan posiciones graves, se vota de forma peligrosa.

Por lo tanto, la manipulación del antisemitismo continúa, pero puede moverse en diferentes ámbitos de lucha. Podemos hacer progresos en el propio Partido Laborista pero luego en los consejos locales los consejeros laboristas de derecha pueden detener la educación sobre el tema de Israel-Palestina, pueden clausurar actos y reuniones de solidaridad con los palestinos, etc.

¡La lucha no ha terminado! Esta sucia guerra contra nosotros continuará y probablemente se intensificará a medida que los apologistas proisraelíes y derechistas del partido pierdan terreno.


Notas :

(1) Hasbará es una palabra hebrea que define los esfuerzos de relaciones públicas del Estado israelí para difundir en el exterior propaganda positiva sobre el Estado y sus acciones.

(2) “…vamos a dar un apoyo real para poner fin a la opresión del pueblo palestino, la ocupación de 50 años y la expansión de asentamientos ilegales y pasar a una solución genuina de dos estados del conflicto Israel-Palestina” https://www.totalpolitics.com / artículos / noticias / jeremy-corbyn% E2% 80% 99s-2017-labor-conference-speech-full-transcript

(3) Mike Katz es un miembro destacado del Movimiento Laborista Judío. Una biografía más completa de esta persona se puede leer aquí http://www.mikekatz.org/about-me/

(4). Israelis and Palestinians: Conflict and resolution , Haymarket Books, Chicago 2012. Véase también la conferencia http://www.israeli-occupation.org/2006-11-30/moshe-machover-israelis-and-palestinians-conflict-and-resolution/

(5) La Declaración Balfour fue una declaración pública en forma de una carta a Lord Rothschild emitida por el Gobierno británico durante la Primera Guerra Mundial anunciando el apoyo para el establecimiento de un “hogar nacional” judío en Palestina. La zona era entonces una región otomana con una población árabe y una minúscula minoría judía.

(6) Lucien Wolf fue un periodista e historiador británico-judío, estudioso de los judíos británicos. Era activista por los derechos civiles judíos y un oponente franco del sionismo político.

(7) Reinhard Tristan Eugen Heydrich era un comandante de las SS de alto rango durante la Segunda Guerra Mundial y un artífice principal del Holocausto.

(8) http://labourpartymarxists.org.uk/john-mann-mp-expel-labour-party-marxists/

(9) Las leyes de Núremberg (1935) institucionalizaron muchas de las teorías raciales de la ideología nazi. Las leyes excluían a los judíos alemanes de la ciudadanía del Reich y les prohibían casarse o tener relaciones sexuales con personas de “sangre alemana o relacionada con ella”.


  • Moshé Machover, nacido en 1936) es un matemático, filósofo y activista socialista, conocido por sus escritos contra el sionismo . Nacido de una familia judía en Tel Aviv , entonces parte del Mandato Británico de Palestina , Machover se mudó a Gran Bretaña en 1968, donde se convirtió en ciudadano naturalizado. Fue uno de los fundadores de Matzpen , la Organización Socialista Israelí, en 1962.

Fuente: In defence of history: Interview with Moshé Machover

Fuente: Reg Kingston, Labour Party Marxists / Rebelión ( Traducido del inglés para Rebelión por J. M.)